En este blog trataremos la estetica, una rama de la filosofia que se encarga de la esencia y la percepcion de la belleza.

viernes, 6 de agosto de 2010

Estetica y Hegel


La belleza, para Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770- 1831), alcanzó su cumbre entre los griegos. El arte es preparación para la realización de la Idea o Espíritu Absoluto. Por lo que la potencia de la imagen pictórica, la forma escultórica o el sonido musical es un momento provisional en el devenir dialéctico hacia la plasmación del ser en el orden del concepto o pensamiento.

En la meditación filosófica hegeliana, la realidad en tanto Idea, lo universal e infinito, necesita autorrealizarse a través del retorno a su interioridad luego de atravesar la exterioridad de la multiplicidad de lo finito y las determinaciones particulares. Lo real es universalidad del espíritu.

La idea se realiza en un para sí donde el todo es pensamiento autodeterminado, libre conciencia de sí. En el pensamiento y el concepto es donde se consuma la plenitud de la realidad. La imagen y lo sensible son sólo un momento dialéctico previo necesario, cuyo destino es ser superado por la superioridad sapiente del concepto.

En la estética filosófica hegeliana, la Idea no puede contentarse con una manifestación de la verdad en el plano de la imagen artística. La obra de arte es únicamente un instante provisional dentro de la evolución dialéctica de la Idea. En Hegel la imagen se subordina al pensamiento.

La estética hegeliana se mueve en tres niveles de reflexión: la idea de lo bello en general; las formas particulares o históricas que reviste lo bello en el arte; y los sistemas de las artes particulares.

La obra de arte es, en principio, forma particular. Por lo que debe trascender su particularidad y reflejar la Idea. Así, el más alto destino del arte es "aprehender y representar lo real como verdadero; es decir, en conformidad con la Idea". Hegel impugna la mimesis, el arte como imitación de las formas naturales. Así, "la verdad en el arte no es pues la simple idealidad a la cual se limita lo que se llama imitación de la naturaleza" . En su máxima plenitud o destino histórico el arte es imagen de la belleza corpórea. Es el momento del arte clásico griego.

Pero esta belleza no se funda a sí misma. Lo bello corpóreo o sensible es el aparecer de una belleza trascendente o ideal. El origen de lo bello en la Idea supone a su vez la comprensión de una esencia general de la belleza que no se detiene ni cosifica en los objetos de la experiencia sensible. Se debe considerar lo bello, y no los objetos particulares calificados de bellos. Entonces, si lo bello o la belleza comienza en la Idea, en la Idea "eliminamos al mismo tiempo la dificultad, la molestia que podría crearnos la gran variedad, la infinita multiplicidad de los objetos que se califican de bellos".

Con el arte clásico griego, "el arte alcanza el punto culminante de la belleza bajo la forma de individualidad plástica". La belleza plasmada en la estatuaria griega, lo bello del cuerpo idealizado, hace que el dios repose con serenidad, gracia y dignidad en la forma humana.

Y la individualidad libre del dios visible requiere de la libertad creadora e individual del propio artista. En la creación de la estatua, y también del templo-santuario o casa del dios, o del canto, el poema o himno, el artista une la tradición y la inventiva personal. El artista helénico recibe el espíritu y su universalidad. La Musa lo inspira y le dona esta experiencia. Pero también introduce su propia elección de la forma y sus proporciones. La libre elección del artista clásico siempre purifica la forma, impide el exceso ornamental y la desproporción. Consigue así la medida, la proporción, la forma sólida, clara y serena. La libertad individual del creador griego es entonces lo contrario del estatismo tradicionalista del artista egipcio. El inspirado griego no está sometido a un tipo inmóvil y tradicional.

Entonces, en sus orígenes, el arte se hallaba sumido en la materia. El espíritu sólo late en lo lejano y aún no comprendido. Luego, con el arte griego, la Idea asciende. Se iguala con la forma que toma del ámbito natural. Pero que ahora se modela según el dictado de lo espiritual. Sin embargo, el espíritu no emerge todavía en su pleno saber de sí mismo. La forma material es aún condicionamiento, sofocación, obstáculo. En su tercer momento Hegel persigue la figura histórica del arte donde la Idea domina y supera la forma. Sólo en este estadio el arte se libera del mundo sensible y encuentra en el pensamiento el principio de su existencia. Es así que "este desarrollo del espíritu, que se eleva hasta sí mismo, que encuentra en sí, lo que antes buscaba en el mundo sensible, constituye el principio fundamental del arte romántico".


fuente: http://www.temakel.com/texfilartehegel.htm

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